Logotipo de Bioenergía Áurea

Bioenergía Áurea®

Gabriela A. Lunari

La Bioenergía Áurea ®

Fundamentos Teóricos

Ejemplo fractal: brócoli
La forma o estructura de un fractal es repetitiva en cualquier tamaño o escala.

La vitalidad de una persona está íntimamente relacionada con la calidad del campo eléctrico de su ser, ya que determina la conductividad de su propia esencia vibratoria. Este campo eléctrico está formado por paquetes de información (ondas de carga) que resultan valiosas para su supervivencia, o lo resultaron en algún momento de su evolución. Dichos paquetes encajan en una estructura biológica que se auto-organiza geométricamente para alcanzar la mejor distribución de la información y la recursividad, para lo cual sigue determinadas características:

  • Es fractal, es decir: permite una compresión de carga ilimitada y una exacta similitud entre lo externo e interno. La compresión perfecta es lo que permite la descompresión perfecta de cargas.
  • Proporción Phi o número 1,618033, es una proporción que permite que cualquier número de la serie pueda ser sumado y multiplicado a la perfección (constructivamente), permitiendo una máxima exposición con una mínima superposición (inclusividad armónica o anidación).
  • Sistema toroidal: es auto-organizado, equilibrado, se conoce a sí mismo y siempre es completo. Es el modelo primario que utiliza la naturaleza para la vida en cualquier escala, y el vector de equilibrio que toma la corriente de energía de forma natural.
Proporción Phi en una Galaxia
El Número Phi es la proporción perfecta, natural y espontánea que se expresa en células, órganos, cuerpos, vegetales, galaxias, etc.

La Armonía es el equilibrio de las proporciones entre las distintas partes de un todo, y el ser humano es un holograma en cuanto a que en cada segmento de su ser está representado el universo entero (un núcleo formado por neutrones y protones, con electrones girando a su alrededor para determinar el movimiento y la dimensión).

Cada parte de lo que existe es energía que vibra a una determinada frecuencia (emite luz y sonido), a través de la cual resuena con vibraciones similares. Esto es así porque existe el denominado Principio de la Armonía, según el cuál, a la producción de un sonido se agregan múltiplos y submúltiplos de la frecuencia, llamados atractores.

Si analizamos los principios antes expuestos será más fácil comprender la forma en que el ser humano con-vive con el medio ambiente. Nos relacionamos vibracionalmente a través de tendencias o probabilidades lo suficientemente constantes como para determinar nuestros pensamientos, emociones y acciones.

Las tendencias frecuenciales son campos de resonancias mórficas, patrones de acción fijos, que se imprimen en nuestra vida por diferentes vías: genética o herencia transgeneracional, por simpatía y ritmo con los entornos en los que nos desenvolvemos (familia, trabajo, amigos, cultura, educación) y por último, por elección. Se convierten así en nuestros hábitos, impulsos, costumbres y formas de expresarnos ante la vida.

Flujo en un Sistema Toroidal
La energía de un toroide ingresa y fluye desde un extremo, circula por el centro, y acaba en el otro extremo, en un flujo constante.

Entonces, si es el campo eléctrico o de bioenergía áurea el que determina el campo gravitatorio de cada ser y si éste está formado por atractores positivos y negativos de medidas fractales (ondas de probabilidad), que atraen 'carga' del medio por resonancia natural, y si la calidad y armonía matemática de esos atractores determina el estado de salud, felicidad y completud de vida, nuestra prioridad tendría que ser limpiar nuestras frecuencias, reequilibrarlas y por último crear a voluntad la realidad que cada uno desea.

El número áureo nos permite dividir o multiplicar una frecuencia infinitamente (trabaja con los atractores) y construir universos perfectamente armoniosos, fuertes y estables, ya se trate de cuerpos, situaciones, familias, empresas, obras de arte, etc. La proporción áurea, también llamada corte perfecto, es lo que hay en común entre la naturaleza, el ser humano y las creaciones armónicas a las que éste puede aspirar, entre ellas el éxito en los diferentes espacios en los que interacciona (salud, familia, creatividad, conocimiento y destrezas, relaciones, prosperidad financiera u otra, carisma, etc).

Es el secreto que hace posible la salud y el éxito sustentable.

Veamos dos ejemplos, suponiendo siempre que se ha realizado previamente en ambos casos un Mapeo Vibracional con Bioenergía Áurea ® y se aplica el tratamiento acorde a la misma:

  1. El universo vibra a 432 hertzios o ciclos por segundo, porque vibra naturalmente en la medida de oro o Phi (al igual que cada órgano, célula, átomo de nuestro cuerpo, ya que son múltiplos o submúltiplos de 432). Cuando una persona enferma, hay partes de su cuerpo vibrando en modo desarmónico, y éstas vibraciones están atentando directamente contra su vida por el hecho de que son frecuencias en incoherencia con la naturaleza. Ahora, si por ejemplo la persona enferma se pone en contacto (tocar o escuchar, o ser impactado directamente con la frecuencia) con música afinada a 432 hz que se encuentra en la música clásica o en grupos más contemporáneos como por ejemplo Pink Floyd, el ADN, los átomos y las zonas desequilibradas, empiezan a resonar en armonía con la espiral vibracional del número Phi o áureo, generando vida y belleza, la persona en cuestión habrá comenzado y augurado su sanación.
  2. Imaginemos ahora una empresa que en los últimos dos años disminuyó progresivamente las ventas. Supongamos que se determinó que la causa prioritaria de la disminución de venta del producto se encuentra en una frecuencia vibracional contaminada del ambiente laboral (área o territorio,) y de un acontecimiento específico, sucedido hace unos tres años atrás, en el cuál un empleado perdió la vida en el lugar de trabajo. El tratamiento con bioenergía áurea restaurará y equilibrará la información errática o destructiva tanto de los campos atractores compartidos por el lugar de trabajo como de la información o carga retenida en el 'espacio de pertenencia' a dicha empresa, alojado en la mente inconsciente de los integrantes de la misma. Una vez ordenadas las frecuencias vibracionales causantes del desorden, la empresa podrá retomar natural y progresivamente el éxito conseguido años atrás con el plus de haber integrado más experiencias (cargas eléctricas) y alcanzado mayor madurez organizacional.

La resonancia áurea o bioenergía del ser humano es la clave de nuestro aprendizaje, transformación y transmutación; es el lenguaje que nos unifica a todo cuanto existe. Somos como vibramos, y si nos disgusta cualquier aspecto de nuestro acontecer podemos cambiarlo modificando su vibración y frecuencia.

Cualquier situación puede evolucionar exponencialmente feliz aplicando la proporción áurea, ya que dentro de sus vórtices matemáticamente perfectos, cualquier situación aparentemente caótica a ojos humanos traerá el orden divino implicado.